Jose
Antonio Hermida no ha tenido suerte en la penúltima prueba de la Copa del Mundo
celebrada ayer en Champéry (Suiza). Aún así, tras una gran remontada, Jose ha
acabado 13º. La carrera no empezaba mal para el de Multivan-Merida, que se veía
en las posiciones delanteras desde buen inicio, rodando segundo ante el empuje
del joven Alexis Vuillemoz. Sigue...
En la segunda de las seis vueltas, Jose se iba al suelo tras
derraparle su rueda delantera en una raíz. La caída era dura, pero el dolor
en su hombro no llegaría hasta después de la carrera. El problema que le ha
traído de cabeza ha sido en forma de avería.
Tal y como explicaba Hermida “me he levantado y he visto
que el manillar no estaba recto. Creía que era el manillar, con el peligro que
eso supone, y he empezado a darles vueltas a la cabeza. He decidido parar en
la zona técnica y revisarlo para evitar males mayores. He visto que no era el
manillar sino algo de la dirección o del tubo de la horquilla”. Hermida
se reintegraba a carrera y empezaba a remontar, aunque los problemas en su dirección
iban a ir a mayores y le han obligado a parar de nuevo, perdiendo ahora sí muchísimas
posiciones. “Me he tenido que parar otra vez, ya que la bici no se podía
llevar de esa manera. Ahí ya he perdido mucho tiempo y rodaba más allá del puesto
20. No era un día de esos que vas súper, pero no me encontraba mal en absoluto,
a pesar del viaje a Australia. He ido remontando, a ritmo, y he intentado minimizar
los daños en la general Estoy contento y asombrado de sólo haber perdido 3 minutos
con el ganador tras los problemas que he tenido.”. Hermida ha acabado 13º,
lo que le ha hecho descender a la cuarta plaza de la general, a falta de la
Copa del Mundo que resta en Schladming, donde se decidirá el podio final. Hermida
lo dará todo para volver a estar en él, cosa que ha ha conseguido ya en 4 ocasiones
en la máxima categoría, con dos subcampeonatos y dos terceros puestos.
